El sueño de un cocinero


05-08-2017 productos frescos en restaurante Viridiana Abraham García
productos frescos en restaurante Viridiana

Fantaseaba mi autor favorito, un tipo militarista y reaccionario a quien año tras año negaron el Nobel hasta convertir tal desprecio en una tradición escandinava, con un cuadro que un ilustre pintor les había prometido a él y a su nipona mujer de cabeza enharinada. Quiso el infortunio que poco después la guadaña, que nada sabe de literatura ni de arte, segara sus pinceles y arrepentimientos.

“Sólo los dioses pueden prometer, porque son inmortales”. Ahora poseeremos todos los cuadros posibles. Así podremos especular si habría sido óleo, temple, acuarela, aguada… incluso sus colores y formas, inabarcables como el vasto universo.

Y María, complacida, asentía.

Cuando en el acariciante, maternal y bellísimo paisaje oscense que él inmortalizó, contemplé extasiado los lienzos de Beulas, llegué a maliciar que ese abandono del campo que propicia una vegetación asilvestrada y feraz (antaño zurcida de sembrados, hoy apenas festoneada por sufridas viñas) había florecido para que Beulas lo atrapara en sus telas.

Alguna vez presentí que los reñideros literarios en el Madrid de principios del XX no existieron para que Valle-Inclán y Cansinos Assens destriparan a la competencia, sino para que los inmortalizara Solana.

Ahora que la tierra de la que se nutrió lo cubre (leve le sea) mi sueño es toparme en una subasta con cualquiera de esas esquilmadas viñas en las que habita la intemperie y levantar el brazo hasta que me lo amputen. “Si nadie da más… a la una… a las dos… a las tres... adjudicado a Abraham García”.

Viridiana


“LA PUERTA ES LA QUE ELIGE, NO EL HOMBRE“
J.L. Borges

Horarios

Todos los días incluso domingos y festivos de 13:30 a 16:00 y de 20:30 a 24:00


Síguenos en redes sociales

Viridiana


Abraham García